
El otro día, por una de esas casualidades de la vida, mio descubrió una página de una Domina, creo que profesional, de Valencia.
Como es su costumbre, me llamó corriendo: ven mira, lee esto…
Bueno, debo confesar que a mi las páginas de dominas me dan un poco de “cosa”. Cuando empecé en esto, leí la página que por aquel entonces tenía Elise Sutton (o como se escriba) y casi me da un pasmo. Tanto que me plantee si realmente yo quería eso, o en realidad solo buscaba un polvo con morbo.
Luego lees más cosas, y aprendes a sacar tus propias lecturas, aprendes a adaptar, a leer entre líneas y descartar lo que no te viene bien a ti.
Pasado el tiempo, (en este momento, por ejemplo) piensas que hubiera pasado si en vez de pasar de puntillas por esa página, hubiera hecho mías sus enseñanzas…
La verdad es que estoy segura de que mio me agradece que no lo hiciera…
Yo es que con los feminismos no puedo, claro que tampoco puedo con los machismos. Y eso de que uno de los dos géneros es superior solo por pertenecer a dicho género, lo siento, pero me produce risa.
Y claro, ahora me preguntareis… ¿pero en eso de la D/s no consiste en que uno es superior y otro inferior?
Pues hombre, si lo miras desde la óptica de muchos Dominantes, si.
Desde mi óptica no. Y me explico.
Ya he contado que esto del bdsm, para mí, es un juego. Un juego de rol donde cada uno adopta el personaje que mejor se adapta a su personalidad. Con el que se siente más cómodo. Con el que disfruta más. El que sexualmente más le satisface. Esta forma de verlo es la perfecta para mí. Y como todo juego tiene su principio. Y su final.
Pero no nos engañemos, lo que realmente es importante, en mi caso, no es el Bdsm, no. Es la relación que tengo y vaya a tener con mi pareja.
Si hubiera hecho caso a los consejos de la señora esta (Elise Sutton, o como se escriba), mi relación sería despótica. Exactamente la misma relación que tenían las mujeres hace solo unos años, es decir, yo iría a trabajar mientras mi hombre se quedaría en casa, arreglando a los niños, llevándolos al colegio. Después iría a casa a limpiar, hacer la compra, preparar la comida y poner la mesa para que todo estuviera a punto cuando yo llegara. Me prepararía los baños, me masajearía los pies, me follaría cuando yo quisiera y de la forma que a mi me apeteciera… etc., etc. ¿no?
Pues que queréis que os diga, suena bien desde mi lado pero ¿Cuánto aguantaría él? Además… ¿No llevamos las mujeres años intentando cambiar esa realidad?
Estaría bonito que en realidad lo que quisiéramos fuera solo darle la vuelta a la tortilla.
Y aquí es donde yo me pregunto ¿esta buena mujer no es eso lo que pretende con todo su manual de domina experimentada y certera?
Pues no se, pero a mi no me convence, ni al principio ni ahora.
Por eso decidí que esto del Bdsm, o D/s, como prefiráis, para mí, iba a ser tan solo algo para divertirme con mi pareja.
Decidí que, yo, prefería tener una relación igualitaria con mi pareja. Donde cada uno tuviera su espacio para su trabajo, familia y demás. Donde desarrollarse como persona con la compañía del otro.
Una relación donde la confianza fuera tal, que en un momento dado yo le dijera “Fermín, prepárale el baño a tu Señora” y él supiera que estamos dentro del rol del juego. Que al minuto siguiente yo le dijera “te quiero” y comprendiera que por ese momento, no había juego, sino realidad.
Sé que suena confuso. A ver como le enseñas a una persona cuando te metes en rol y cuando sales de el. Bueno, personalmente, esto ha llevado meses y discusiones…, como pareja, como Ama/sumiso, como personas, como hombre y mujer… en fin, que no ha sido fácil para ninguno.
Es desde hace muy poco que parece que las cosas fluyen solas. Quizá el que él tuviera ese desliz ha ayudado algo. Lo que es cierto es que disfrutamos de una relación en la que las dos partes colaboramos en todo. Ya sea la casa, el niño o el juego, ambas partes aportamos todo lo que podemos. Y quizá estemos en el camino de una relación a largo plazo, satisfactoria para ambas partes por igual.
Y bajo este prisma, mio me llama para enseñarme la página de esta Domina, Mis Terry (o como se escriba). Yo la he leído, por supuesto, ya sabéis que yo leo casi cualquier cosa. Aunque solo sea para discrepar de todo lo leído.
Pero, mira por donde, tampoco me ha parecido tan mala. Escribe cosas con las que estoy de acuerdo. Con otras no. Pero por lo menos, no habla de una relación de poder. Incide en la igualdad de la relación fuera del juego, aunque no de forma explicita. Da algunas pautas para iniciarse, pequeños aportes que utilizar al principio. Lo cual esta muy bien. Siempre he pensado que es muy difícil empezar. Más siendo mujer. Así que, toda aportación, será buena. Aunque solo sea para aclararte lo que te gusta (o gustaría) y lo que no.