30 marzo 2007

Su felicidad

Foto: yo con Jara

Ella vivía en un cuarto sin ventanas. En una casa sin puerta. En una finca sin escaleras. En una calle sin principio. Sin final. En una ciudad donde nunca brillaba el sol. En un mundo sin mar, sin lunas, sin estrella.
Vivía dentro de si misma. Moría cada noche para resucitar a la mañana. Vaciada de emociones. Llena de nada. De esa nada pegajosa que se adhiere a la piel.
Miraba con ojos de objetos a las personas. Trataba a su perro como si fuera su compañero. Su hijo. Su padre. Su única salida.
Tenía un trabajo sucio y gris como miles de personas. Tan insignificante que cuando le preguntaban por el, no sabia que decir.
En realidad nunca sabía muy bien que decir de nada.
Se levantaba a la mañana, se daba una fría ducha que no limpiaba su ser, tomaba un café descafeinado que no elevaba su espíritu y salía a pasear a su perro. Su perro, su única conexión a una vida que solo vislumbraba por pequeñas rendijas, tan pequeñas que apenas eran un reflejo en sus gafas de sol. Gafas de sol innecesarias por otro lado. Su mundo era un mundo sin sol.
Caminaba hasta el parque arrastrando sus pequeños pies, con la mirada fija en nada. Entraba en el parque, soltaba a su perro y entonces si, una gran sonrisa iluminaba su cara. Sacaba su pelota, se la lanzaba, corría junto a él… En los minutos que duraba el juego era feliz.

El vivía en un cuarto con una gran terraza. En una casa que siempre tenia la puerta abierta. En el bajo de una finca de dos alturas. En una calle que terminaba en el campo. Y comenzaba en un gran parque. En una ciudad donde siempre lucia el sol. En un mundo de playas, de gran luna y brillantes estrellas.
Vivía por y para ella. Dormía profundamente para despertarse y mirarla. Lleno de ella. Satisfecho de tenerla.
Miraba con sus ojos de perro a las personas. Trataba a su dueña como si fuera su diosa. Su jefa de la manada. Su motivo de vida.
Sus peores momentos eran cundo ella salía a trabajar, dejándolo solo e indefenso.
Por las mañanas, cuando despertaba, se quedaba mirándola hasta que ella habría los ojos. La seguía mientras iba a la ducha, a la cocina. Ansioso por que llegara el momento en que se dirigiera al cajón a coger la correa. Caminaba a su lado moviendo la cola, sin dejar de mirarla hasta que, al llegar, ella soltaba la correa. Él sabía que lo siguiente era ir a por la pelota, corriendo al lado de su dueña. Si, ella era su vida, la razón de su existencia, su felicidad.

29 marzo 2007

De personas y de blogs


Qué, estaba pensando yo, (sis, a veces también pienso, en esas ocasiones, mio me dice que le doy miedo…) la cantidad de blogs que hay que hablan del Bdsm.
Me explico, normalmente, todas las mañanas después de dejar al niño en el cole y hacer un poco de madre y Maruja hablando con otras madres, cuando vuelvo a casa, me gusta pasar un rato cotilleando por Internet.
Visito a diario foros, paginas Web, pero, sobre todo blogs.
Es curioso comprobar que la mayoría son de mujeres. De mujeres sumisas.
Ahora vendrán los estudiosos de humanidades, o de antropología o de no se que a decir que estro es así por que la mujer tiene más necesidad que el hombre de expresarse, de ponerle palabras a los sentimientos y pensamientos para que sean reales. Puede que si. O puede que no.
Esta claro que las féminas tenemos más facilidad de palabra. Que plasmamos mejor los sentimientos convirtiéndolos en letras, conformando frases. Y que, al menos a mí, esto nos sirve un poco de terapia, de psicoanálisis para comprendernos mejor a nosotras mismas y al mundo que nos rodea, que no siempre es benévolo con nosotras.
Bueno, a lo que iba, que mira que me gusta perderme entre los entresijos de mis pensamientos, y eso que el purito aun no me lo he empezado a fumar… Qué resulta curioso el hecho de que la mayoría sean blogs de mujeres, de mujeres sumisas además. La mayoría de ellas con Amo. Son como exaltaciones de ese Ser que en la mayoría de casos parece ser casi como un Dios. Supongo que es algo normal, no hay mas que ver el blog de mio… Hay veces que leyendo las cosas que escribe me pregunto donde estará esa mujer maravillosa que describe… (¿Me estará engañando con otra?) no pudiendo reconocerme en ella. Creo que nunca llegaré a comprender del todo la forma que tienen las personas sumisas de ver/sentir a sus Amos.
Claro que, como con la única persona con que lo hablo es con mio, pues como que no me soluciona nada…”yo te adoro por que eres adorable”…Vale, ahora si me lo has dejado claro… como no se me había ocurrido antes… pero claro, yo insisto… ¿pero por que soy adorable?... (y como se te ocurra decirme que por que me adoras te ganas 10 más), pero nada, que da igual como lo explique, no acierto a comprenderlo. Claro que si él me pregunta a mí que por que le quiero mi respuesta también es de lo más incoherente. “Cariño, te quiero por que te quiero”... está claro ¿no?
Creo que he vuelto a irme del hilo… últimamente no estoy muy centrada… debe ser de darle vueltas en la cabeza a lo de por que soy adorable…
De todas formas, y ahora hablando en serio, siempre me he preguntado que lleva a una persona a elegir el papel de sumiso, o el de Dominante, que al caso es lo mismo.
Por supuesto hay miles de opiniones al respecto, cientos de hilos hablándolo, miles de palabras que no llevan a ninguna conclusión. Por lo menos para mí.
Hay quien piensa que se nace con el rol, otros que se aprende, otros que si una mezcla de ambas cosas… ¿y yo que pienso? Pues no lo se. La verdad es que supongo que mi carácter de mujer mandona y arrogante (como buena leo, que además de mi nombre, es mi horóscopo), juntado con las experiencias que he vivido, sumándole, además, mis lecturas, mi imaginación desbordada, mi gran curiosidad y por supuesto mis ansias de saber. Puesto todo en una cubitera y agregándole unas gotas de lascivia, moviéndolo, que no agitándolo, han dado la mujer que soy hoy en día. Mujer y Domina, Dueña y Señora de mio, pero… ¿he nacido o me he hecho? ¿Me he guiado por mis impulsos o me he creado un alter ego de mi misma?
Yo que se… Hace tiempo que deje de preguntarme por que me gustaba esto del Bdsm, o de la D/s… Me gusta por que me gusta. He adoptado el papel de Dómina por que me gusta ser Dómina…
Está claro ¿no?





26 marzo 2007

Cambio de aspecto

He cambiado el aspecto de mi refugio...
Ya se, ya se, total por dos cosas que he cambiado no hay motivo para que haya volteo de campanas...
Pero me hace ilusión, que quieres que te diga, más que nada porque no sabia que podía cambiarlo...
Ha sido mio, como siempre, quien me ha explicado como hacerlo... si es que... ¿Que haría sin él?
A ver si ahora que lo tengo bonito, me lo tomo un poco más en serio. No nos engañemos, así muy en serio no es que me lo tome...
Empezó como una tontería, pero cada vez va cobrando mayor importancia... no sabría explicar por que...
Es posible que el hecho de saber que alguien lo lee me anime, al fin y al cabo... ¿que es lo que busca cualquier egocentrico si no ser el centro de atención?
Y todo escritor es en el fondo un egocentrico, que escribe para mostrarse...
En mi caso es al contrario... soy una egocentrica que en el fondo es (o me gustaría ser) una escritora.
La verdad es que el hecho de escribir es como el hecho de desnudarse...
O parecido...
Si no tienes un alto porcentange de exhibicionista es muy difícil...
Sobre todo si quieres mostrarte tal cual eres... Claro que igual que puedes quitarte solo la chaqueta, también puedes escribir cosas superficiales...
Pero... ¿A quien le gusta lo superficial? ¿quien se conforma solo con la piel cuando puedes tener el alma?... Aquí entra mi egoísmo... Si puedo escoger mejor mostrar el todo antes que la parte...
Si puedo tener el todo... ¿para que conformarme conla parte?


Creo que me he ido del tema... si que me extraña...
A lo que iba, que estoy contenta con el nuevo aspecto de mi lugar.

21 marzo 2007

Llegado el momento


Cuando la esencia de mis olas rompa en el malecón de tus sueños,
creando sutiles evanescencias de recuerdos.
Cuando mi ser se inunde con tu esencia,
cuando las olas rompan en nuestro recuerdo.
Viajando a la ciudad perdida,
dejándome llevar por el flujo de tu aliento,
a través de tus ojos,
que todo lo ven,
a través de tu tiempo,
que todo lo incluye.
Déjame posarme en la quietud de tus alas,
meciendome quedamente,
déjame que alivie mi infinito cansancio, déjame.
Cuando las grietas del tiempo caven mi hendidura, reposaré.
Cuando tus gemidos cesen,
cuando se acabe nuestro tiempo, reposaré.
Cuando la forma que tuvimos sea tan solo un recuerdo,
un soplo de aire,
una brisa de mar,
reposaré.
M. Leo

20 marzo 2007

Dominas profesionles o de como una se las apaña

El otro día, por una de esas casualidades de la vida, mio descubrió una página de una Domina, creo que profesional, de Valencia.
Como es su costumbre, me llamó corriendo: ven mira, lee esto…
Bueno, debo confesar que a mi las páginas de dominas me dan un poco de “cosa”. Cuando empecé en esto, leí la página que por aquel entonces tenía Elise Sutton (o como se escriba) y casi me da un pasmo. Tanto que me plantee si realmente yo quería eso, o en realidad solo buscaba un polvo con morbo.
Luego lees más cosas, y aprendes a sacar tus propias lecturas, aprendes a adaptar, a leer entre líneas y descartar lo que no te viene bien a ti.
Pasado el tiempo, (en este momento, por ejemplo) piensas que hubiera pasado si en vez de pasar de puntillas por esa página, hubiera hecho mías sus enseñanzas…
La verdad es que estoy segura de que mio me agradece que no lo hiciera…
Yo es que con los feminismos no puedo, claro que tampoco puedo con los machismos. Y eso de que uno de los dos géneros es superior solo por pertenecer a dicho género, lo siento, pero me produce risa.
Y claro, ahora me preguntareis… ¿pero en eso de la D/s no consiste en que uno es superior y otro inferior?
Pues hombre, si lo miras desde la óptica de muchos Dominantes, si.
Desde mi óptica no. Y me explico.
Ya he contado que esto del bdsm, para mí, es un juego. Un juego de rol donde cada uno adopta el personaje que mejor se adapta a su personalidad. Con el que se siente más cómodo. Con el que disfruta más. El que sexualmente más le satisface. Esta forma de verlo es la perfecta para mí. Y como todo juego tiene su principio. Y su final.
Pero no nos engañemos, lo que realmente es importante, en mi caso, no es el Bdsm, no. Es la relación que tengo y vaya a tener con mi pareja.
Si hubiera hecho caso a los consejos de la señora esta (Elise Sutton, o como se escriba), mi relación sería despótica. Exactamente la misma relación que tenían las mujeres hace solo unos años, es decir, yo iría a trabajar mientras mi hombre se quedaría en casa, arreglando a los niños, llevándolos al colegio. Después iría a casa a limpiar, hacer la compra, preparar la comida y poner la mesa para que todo estuviera a punto cuando yo llegara. Me prepararía los baños, me masajearía los pies, me follaría cuando yo quisiera y de la forma que a mi me apeteciera… etc., etc. ¿no?
Pues que queréis que os diga, suena bien desde mi lado pero ¿Cuánto aguantaría él? Además… ¿No llevamos las mujeres años intentando cambiar esa realidad?
Estaría bonito que en realidad lo que quisiéramos fuera solo darle la vuelta a la tortilla.
Y aquí es donde yo me pregunto ¿esta buena mujer no es eso lo que pretende con todo su manual de domina experimentada y certera?
Pues no se, pero a mi no me convence, ni al principio ni ahora.
Por eso decidí que esto del Bdsm, o D/s, como prefiráis, para mí, iba a ser tan solo algo para divertirme con mi pareja.
Decidí que, yo, prefería tener una relación igualitaria con mi pareja. Donde cada uno tuviera su espacio para su trabajo, familia y demás. Donde desarrollarse como persona con la compañía del otro.
Una relación donde la confianza fuera tal, que en un momento dado yo le dijera “Fermín, prepárale el baño a tu Señora” y él supiera que estamos dentro del rol del juego. Que al minuto siguiente yo le dijera “te quiero” y comprendiera que por ese momento, no había juego, sino realidad.
Sé que suena confuso. A ver como le enseñas a una persona cuando te metes en rol y cuando sales de el. Bueno, personalmente, esto ha llevado meses y discusiones…, como pareja, como Ama/sumiso, como personas, como hombre y mujer… en fin, que no ha sido fácil para ninguno.
Es desde hace muy poco que parece que las cosas fluyen solas. Quizá el que él tuviera ese desliz ha ayudado algo. Lo que es cierto es que disfrutamos de una relación en la que las dos partes colaboramos en todo. Ya sea la casa, el niño o el juego, ambas partes aportamos todo lo que podemos. Y quizá estemos en el camino de una relación a largo plazo, satisfactoria para ambas partes por igual.
Y bajo este prisma, mio me llama para enseñarme la página de esta Domina, Mis Terry (o como se escriba). Yo la he leído, por supuesto, ya sabéis que yo leo casi cualquier cosa. Aunque solo sea para discrepar de todo lo leído.
Pero, mira por donde, tampoco me ha parecido tan mala. Escribe cosas con las que estoy de acuerdo. Con otras no. Pero por lo menos, no habla de una relación de poder. Incide en la igualdad de la relación fuera del juego, aunque no de forma explicita. Da algunas pautas para iniciarse, pequeños aportes que utilizar al principio. Lo cual esta muy bien. Siempre he pensado que es muy difícil empezar. Más siendo mujer. Así que, toda aportación, será buena. Aunque solo sea para aclararte lo que te gusta (o gustaría) y lo que no.







17 febrero 2007

Pequeños apuntes para Dominas inexpertas


Voy a partir de la base de que ya has descubierto que te gusta esto del Bdsm. Ya has buscado toda la información, estas apuntada a foros donde escribes habitualmente (o no), que conoces gente que ya está metida en el tema y que, además, ya tienes sumiso. Ya has tenido una primera cita para conocerlo en persona y parece ser la persona apropiada. Pero (ah, amiga mía, siempre hay un pero) no tienes ni idea de cómo hacer una primera sesión o como plantearte la relación. Pues bien, yo puedo darte algunos consejillos, de los que puedes sacarte tus propias y geniales ideas. No olvides que lo que es valido para mí, puede no serlo para ti.

Empecemos por la primera sesión, la más difícil, pero la más recordada siempre.
Se supone que ya habéis establecido unos límites y que tenéis una palabra de seguridad.
Vamos a imaginar que vas a ser en tu casa, aunque también sirve una habitación de hotel o su casa, pero en ese caso asegúrate primero de conocerla, no sea que te metas en el baño en vez de en la habitación.
Puedes empezar con una cena y una copa, que siempre ayuda a relajarse, pero no más de una, por que no querrás andar haciendo eses, que con los tacones queda fatal. La copa puede ser ya en casa, así te vas preparando mentalmente.
En un momento dado y sin que él se lo espere, dile que se desnude, de forma simple, sin más explicaciones: “desnúdate”, ya me gustaría a mí, en ese momento, ver la cara que pone.
No es difícil tomar el poder una vez que has asumido que lo tienes, además, tú eres mujer, y las mujeres, siempre hemos tenido en muestra mano uno de los grandes poderes que mueven el mundo, el poder del sexo.
Lo siguiente será ponerle el collar. Esto, para mí es un ritual, me gusta preguntar si quiere su collar, por supuesto su respuesta siempre es afirmativa. Me gusta también que me diga que es mío, que puedo hacer con él todo lo que quiera, en cualquier lugar, en cualquier momento, delante de quien yo desee, antes de ponérselo. Pero ya digo que este es mi ritual, para mí es importante por que nos ayuda a meternos en el papel, a cambiar de ser una pareja “normal” a ser Ama / sumiso. Mi ritual de adaptación. Por supuesto, esto no es igual en ninguna pareja, o si, no lo se, nunca lo he preguntado. Así que tú puedes hacer lo que te apetezca, que para eso eres la Dómina.
Después de esto, hay otra cosa importante que tu sumiso debe saber, las reglas y normas que regirán vuestra relación D/s. Aquí yo no te puedo ayudar. Es algo personal, cada Dominante pone sus normas propias en función de si mismo y de su sumiso. ¿Qué te gusta que te hable de usted? Pues a las normas, que te gusta te responda con un “si, Ama” o “si, Señora”, pues adelante, se añade a las normas. Esto es importante por que estás creándole un modelo de comportamiento que es el que tú esperas de él. Una forma de hacerle sentir seguro. Es importante, al menos para mí, que el sumiso este bien, que no sienta incertidumbre sobre lo que debe o no hacer. Pero es que a mí no me gusta que ande todo el rato preguntando si puede esto o si puede lo otro.
Las normas que vayáis a crear deben ser recordadas por tu sumiso (y por ti) y debes explicar también el castigo que lleva implícito cada una de ellas en caso de no cumplimiento.
Hablemos de los castigos.
Estos deben ser proporcionados con la falta cometida. Es decir si la falta ha sido hablar sin permiso, un castigo proporcionado sería, poner una mordaza. Uno desproporcionado sería terminar la relación. Esto son ejemplos. Tú puedes imponer el castigo que quieras, desde luego.
También tienes que ser constante, si hoy le castigas por una falta y mañana no, tu sumiso se va a hacer un lío. Ten en cuenta también, a la hora de establecer el castigo, que este nunca debe sobrepasar un límite.

Bien, después de esto ya puedes empezar la sesión propiamente dicha.
Ah, ¿Qué no tienes ni idea de que hacer? Bueno, bueno. No te preocupes. Estas aquí para disfrutar ¿verdad? Bien, pues entonces haz lo que te apetezca en ese momento. Uno de los mejores consejos que me dieron a mí fue ese.
Puedes empezar con cosas que no te supongan mucho esfuerzo como una adoración de pies, que te quite los zapatos y te de un masaje. Puede empezar con las manos y seguir con la lengua.
Puedes hacer que te prepare el baño y espere arrodillado tu próxima orden mientras tú te relajas.
Empieza siempre con cosas sencillas, y ve subiendo a medida que te sientas cómoda. Si tú disfrutas, él disfrutará.
Es posible que en un momento dado te quedes en blanco y no sepas como seguir, o no sepas enlazar una practica con otra. Tranquila, siéntate, te fumas un cigarro o tomas un trago, tomate tu tiempo para relajarte. No te preocupes por él en esos momentos. Tiene que aprender a respetar tus tiempos, a saborear la incertidumbre, el placer de la espera. Cuando ya tengas una idea ce como seguir, sigue con la sesión.
Quizá te preguntes cuando terminar. Bueno, cuando creas que es conveniente, no hay un tiempo estipulado, puede durar una hora o toda la noche. Piensa en los objetivos a cumplir. Si te has planteado una sesión de adoración al Ama un buen punto y final será cuando tú ya te sientas completamente satisfecha. Si es de obediencia, cuando tu sumiso haya comprendido todas las reglas y su correspondiente castigo, o las posturas que deseas para cada momento. Si es de búsqueda de límites, cuando se hayan establecido alguno o algunos de ellos. Y si es una sesión aleatoria, o de prueba, o de lo sea, la terminas cuando creas que debas hacerlo, cuando te apetezca. Pero vamos, que es algo que tú decides.
Al finalizar la sesión, yo te recomendaría que prestaras atención al aftercare. ¿Qué que es eso? Te lo explicare en cristiano. Es un tiempo de transito, de abandono de roles. Es un momento delicado en el que puede ser que, tanto tú como tu sumiso, os sintáis momentáneamente “raros”.
A mí me pasaba que las primeras veces me sentía un poco culpable por sentir placer produciéndole dolor a la persona que más quería. Ya se que parece contradictorio. Así que, para mí, es también un momento de consuelo. Es un buen momento para hablar de la sesión, de lo que os ha gustado más o menos, de lo que habéis sentido. De lo que se ha de mejorar o dejar así. Resumiendo, un momento intimo para sincerarse y acercarse otra vez como personas, dejando los roles aparte. O no. Supongo que esto es como todo, cada uno lo vive como mejor le parece.

Dentro de la sesión puedes hacer lo que desees, respetando los límites. Las normas las creas tú. Si quieres que haya sexo, lo habrá, si no quieres, no.
Si quieres que te mire, te mirará, si no quieres, no. Y así con todo.
No dejes que venga nadie a decirte que una buena Ama no hace esto o lo otro. No hay ningún manual, no existen los gurús, ni los Master de Masters. Ten muy en cuenta que, mientras cumpla las normas básicas, sano, seguro y consensuado, será BDSM.
El resto de normas es cosa tuya.

M. Leo

10 febrero 2007

El principio del final


El portal se cierra de golpe, las perras empiezan a ladrar, y yo remoloneo por la escalera, moviendo las llaves para que suene el cascabel que hay en el, el sonido que le indica que su Dueña llega a casa.
Cuando abro la puerta las perras corren a saludarme, él se queda quieto, esperando, con las rodillas pegadas en el suelo, igual que su mirada. Lo llamo, pronuncio el nombre que yo le di, ven aquí mío, saluda a tu Dueña. Se acerca a cuatro patas, con la mirada suplicante, llega a mis pies, limpia el polvo que hay en mis zapatos, me los quita. Cada curva, cada dedo, cada pliegue de piel es limpiado por una lengua sutil y amorosa. Cuando termina queda quieto, esperando la palabra. Levántate. Abrazo ese cuerpo mío, beso sus labios que me corresponden, susurra a mi oído un te quiero que llena mi alma, me coge en brazos y me lleva al sofá, donde nos contamos los avatares del día que ha tenido cada uno.
Nos ha costado mucho llegar hasta aquí. Alguien dijo que lo importante no era llegar, si no recorrer el camino. El nuestro ha estado lleno de cruces, lleno de desvíos que irremediablemente nos han traído hasta este tiempo, hasta esta vida que vivimos inmersos en nosotros mismos. No es el fin, espero no encontrarlo nunca, la vida sigue y nosotros con ella. Es ahora, en este punto en el que nos hemos detenido a observar el paisaje, cuando acertamos a descubrir que el camino solo esta a medias, que de nosotros depende tomar una dirección u otra.
Él va preparar la cena, ya ha preparado mi baño, me desnudo a la tenue luz de las velas, el agua esta a la temperatura adecuada. Conoce mis gustos, mis preferencias mejor que yo misma. Con el agua cubriendo mi cuerpo dejo que mis pensamientos viajen, que vuelen hasta el principio, hasta aquel preciso instante en que nuestra mirada se cruzo por primera vez.









Encontrando a mi Lilith


Calles oscuras apenas iluminadas por sucias farolas.
Camino por la acera con la vergüenza pintada en mi cara.
El mundo se ha vuelto una sucesión de hechos inexplicables, de absurdas sombras que rodean la aparente calma con la que me envuelvo. Cataclismos de actos que se suceden sin apenas dejar tiempo para que los asimile.
Y en medio de todo, él, mi isla de tranquilidad, la droga con la que evadirme de esta realidad opresora.
Después de tanto tiempo perdida, empiezo a encontrarme. Y me descubro en cada noche que paso con él, voy recuperando pedazos de la mujer que fui.
Y necesito sentir el poder, me reconforta saber que puedo hacerlo, que todavía sé como hacerlo. Hubo un tiempo en que fuiste la reina absoluta de un montón de hombres que buscaban tu compañía sin apenas conseguir más que lo que tu querías darles.
Pero pasó, como todo. Y después de largos años encerrada bajo la coraza de la indiferencia, después de un tiempo buscándome, empiezo a encontrarme. Y me descubro en cada noche que paso con él, voy recuperando el poder que siempre tuve. El poder de ser yo misma, sin miedos, sin fantasmas rodeándome.
El poder. Siempre lo relacioné con el sexo, con el género. Estaba equivocada.
Mi poder no reside en factores externos, esta dentro, solo tenia que darme cuenta, verlo. Todos tenemos dos mitades, yo me busqué, empecé a encontrarme y finalmente lo hice.
Mi mitad perdida se hallaba dentro de mí. Yo la llamo mi Lilith.
Esa mitad oscura que me complementa.
El camino ha sido largo y difícil, pero aquí estoy. Siguiéndolo. No sé dónde me conducirá, pero soy yo quien lo traza.






29 enero 2007

¿Sumisos encubiertos?


He leído una frase, en uno de esos foros raros que leo, que me ha puesto el cerebro a funcionar. Como últimamente lo tenia de vacaciones creo que lo mejor es dejarlo actuar un poco.
Decía algo así de alguien [yo creo que ya es sumiso, lo que pasa es que en vez de decir “sí Ama” dice “ sí cariño, enseguida lo hago.”Sin protocolo, pero en el fondo es lo mismo]

Me llama la atención por que de pronto he pensado la cantidad de sumisos que ni siquiera saben que lo son. Y me explico.
Seguro que todos conocemos parejas de las que se dice, “Fulanito es un calzonazos, ahí la que lleva los pantalones es ella.” Ó “Menganita es como la sombra de Fulanito, no respira si el siente viento” En relaciones en que uno de los miembros es el que lleva la batuta(... ¿fusta?... jeje ), siempre se hace lo que él quiere, se sale cuando le apetece y se va a donde él dice. Por supuesto se folla cuando él quiere y de la forma que a él le agrada. Y digo él en genérico, que lo mismo vale para ella. La otra parte contenta y feliz acata todos sus deseos (... ¿ordenes?... ) con la mayor felicidad del mundo, y se siente la persona más afortunada. Son parejas con escasas discusiones. Y desde fuera se ven como las parejas perfectas (o casi).
Desde luego no se puede decir que esas personas estén jugando a bdsm... ¿o sí? Yo no sabría decirlo. En realidad es consensuado, por que ambos lo aceptan. Es sano, más que nada por que suelen ser parejas convencionales, y mucho además. Y por supuesto es seguro.
Ahora muy divertido ya no se si será, jeje.
Desde luego hay muy pocas personas que acepten algo así y yo las que conozco suelen ser gente mayor, generalmente es el hombre el que ejerce de dominante, aunque hay excepciones. Normalmente las excepciones son las parejas jóvenes. Hay es donde se ve más a ella ejerciendo de dominante. Sin tener ni idea de lo que es el bdsm, sin haber cogido una fusta jamás y sin tener idea de que es una sesión ahí van ellas con su novio que las sigue como un perrito, aceptando todo lo que ella hace, dice, quiere o desea. O su marido que para el caso es lo mismo. Y ellos tan contentos, con una novia que no se la merecen, la más guapa, la más lista, ¿qué es un poco mandona? Es que a mí me gustan las mujeres que saben lo que quieren.
¿Y si cogiéramos a una de esas parejas y le habláramos del bdsm?
Seguro que se echaban las manos a la cabeza y nos llamarían pervertidos, jeje, sin saber que en realidad, la fusta, la cera, pinzas, cadenas cuerdas y demás son solo accesorios, que en realidad el principio es tan simple como “yo mando y tu obedeces” pero no insisto más en esto que es algo de lo que ya he hablado en otra ocasión.

15 diciembre 2006


Debatía anoche con mio una cuestión. La necesidad que tiene la gente de complicar las cosas. Por supuesto y como siempre voy a generalizar. Me encanta hacerlo. Sé que en todo hay casos y casos pero que voy a hacerle a mí me gusta hacerlo, me gusta expresarme con conceptos absolutos. Es que como no estudie en un colegio de pago no me sé la teoría de la relatividad. Además, que el color gris no me gusta, prefiero la mezcla de todos los colores, el blanco. Y me gusta la ausencia de color, el negro. Pero el gris lo considero un color tan neutral y soso, por muchos matices que tenga que siempre lo veré como un color moderado y poco comprometido. Cerebral, un color cerebral, con lo bonitas que son las vísceras, tan rojas y llenas de sangre, siempre latiendo en pulsiones y desbocándose a cada nueva cuestión. Bueno, a lo que iba, que quería escribir sobre la cuestión de complicar las cosas. Por supuesto hablo de la D/s. Estoy inscrita en varios foros y páginas de esta temática. No suelo escribir mucho, me gusta leer y luego comentar lo que he leído con mio. Acostumbro a ser muy critica con las opiniones vertidas, por que aunque siempre hay algunas con las que coincido, con la mayoría de ellas difiero. Esto me ayuda a definir mejor mis gustos y a concretar con palabras mis creencias incluso a modificarlas si considero oportuno hacerlo. Hay una tendencia que me llama poderosamente la atención. La necesidad que tienen muchos de escenificar, de adornar, de crear toda una aureola mágica, romántica o mística al hecho de tener unas preferencias sexuales y pautas de comportamiento diferentes a las que marca la norma. Que sí, que así tiene más morbo. Pero puede ser más simple de lo que parece. En realidad el principio es muy simple, Mandar / obedecer. Dominar / someter(sé). Poseer / entregar(se). Un simple juego de roles. Con unas normas fijas. Pero con un amplio abanico de posibilidades para introducir las tuyas propias. Como se quiera hacer es algo individual. Cada uno lo hará como mejor pueda, sepa o quiera hacer. Siempre partiendo de la esencia del juego, un juego de Dominación / sumisión. Igual de válida es una dominación de andar por casa, que la sofisticada dominación profesional. Y entre ambas caben todas las intermedias. Mientras se cumpla el principio de D/s y las normas fijas, todo es el mismo juego. Lo interesante son las diferentes formas en que cada uno lo vive. Puedes hacerte un juego a la medida de tus preferencias. En el momento en que encuentras a la persona o personas que se acoplen a tu forma de jugarlo. Cada uno elige su personaje en función a sus preferencias y lo interpreta mientras dura el juego. Es así de fácil. O de difícil, por que siempre sale alguien jodiendo con la interpretación de las normas fijas, con los matices y con casos sacados de quicio. La manía de complicar lo sencillo. El bdsm y más concretamente la D/s puede ser un juego tan sencillo como lo desees. O puedes adornarlo y hacerlo tan barroco como desees. Al final da igual como hayas creado tu juego, como en cualquier juego, la meta es divertirse, si lo consigues, será un buen juego.

30 noviembre 2006

Y ahora, sinceridad



Y despues de este artículo, tan politicamente correcto, escrito para una publicación, ahora voy a escribir mi sincera opinión. Por que sí, por que me apetece, y, por que este lugar es mio, como mis opiniones, como mis creencias, como mi ética, como yo, como mi perro. Mio. De Leo.

La opinión que me merecen todos aquellos que cobardemente deciden ocultar a su pareja que le estan siendo infieles es francamente mala, muy mala.

Y me da igual las escusas que quieran ponerme, aquel que le oculta algo a su pareja es un mentiroso. Si ademas esta ocultación incluye una relación bdsm es un mentiroso infiel.

Porque el bdsm es sexo señores. Si, si, es sexual, me da igual que haya penetración o no, es sexo. Todo aquello que nos excita sexualmente, que hace que las mujeres nos mojemos y los hombres tengan una ereccion,es sexo. Pura y llanamente sexo.

Así que, no me vengan a decir que como no follan con su Ama, con su Amo, con su sumisa o sumiso no son infieles.

Leia el otro día algo muy gracioso.

Una sumisa contaba que ella tenia una relación bdsm aparte de su matrimonio por supuesto su marido no sabia nada. Lo gracioso del tema es que comentaba que a ella no le gustaria que su Amo tubiera otra sumisa.

Ahí lo tenemos, el egoismo del infiel, yo lo hago, pero a mí que no me lo hagan.

Muy gracioso el tema.

Un Amo, comentaba tambien en dicho hilo (que claro, hablaba de la infidelidad) que el no amaba a su esposa, ni a su sumisa.

Él si se ama, por supuesto, se ama tanto que ha decidido tenerlo todo, una mujer en casa, que debe ser algo así como el descanso del guerrero, que le debe criar a sus hijos, hacerle la comida, plancharle las camisas y agradecerle que le deje compartir su vida, y una sumisa, que le come la polla cuando toca, eso si él aspira a que esa sumisa sea su esclava, así dispondra de dos, la legitima y la otra, ambas esclavas, aunque una de ellas ademas de puta, apaleada y no hablo de la otra precisamente.

Si esto no es egoismo ya me diras tu.

Hay más casos, ese casado hace mil años que quiere un monton a su señora pero que claro, ya no esta enamorado de ella. Ya no le satisface en la cama y claro, siempre es mucho más facil salir a buscar un cuerpo diferente que hablarlo con ella.

Lo que yo diga, cobarde.

En fin, podria poner miles y miles de casos, pero en todos llego a la misma conclusión.

Quizá sea dura y poco empatica, pero es que a mi me gusta llamar a las cosas por su nombre, el que tiene una amante sea prostituta, compañera de trabajo, conocida, sumisa o Ama, es infiel.

El que se lo oculta a su pareja es infiel y mentiroso.

El que ademas lo oculta por miedo, es infiel, mentiroso y cobarde.

Y ahora que venga toda esa gente que esta a favor de hacerlo y se atrevar a rebatir una sola de mis palabras.

29 noviembre 2006

Pareja estable y bdsm, ¿difícil combinación?

Imagen: 'Nu avec chat', 1949, Balthus
Me gustaría escribir sobre un tema muy posteado en todos los foros sobre bdsm que he leído, con opiniones tan encontradas y diversas como personas las han escrito.
Me gustaría escribir sobre las personas emparejadas y el bdsm.
Pero no sobre participantes del juego emparejados entre sí, que ese es otro tema, sino sobre las que teniendo una pareja fija “vainilla” tienen o buscan tener una relación bdsm aparte de esa pareja.

De pronto descubres el bdsm, lees algún libro o artículo de revista, ves alguna película, navegas por internet... y te das cuenta que aquello que lees te gusta, te excita, o simplemente te llama la atención y empiezas a buscar información. Normalmente no se lo cuentas a nadie, por que al fin y al cabo eso de pegar, humillar o ejercer un rol dominante o sumiso con la pareja esta muy mal visto en estos tiempos. Ahora lo que impera, y todos estamos de acuerdo en esto, es la igualdad, la no-diferenciación de género.
Lees, te informas, hablas con personas que están metidas en el tema y decides probar.
Pero ya tienes pareja.
Decides no contárselo.
Las razones pueden ser miles, la más escuchada es la famosa: “yo lo /la conozco y no lo entendería”. Quizá esta sea la menos razonable. No se puede conocer la opinión de una persona sobre un tema que desconoce.
Por otra parte, no contarlo, es muy poco comprometido. Una forma de evitar ser juzgado, acusado o condenado por la persona con la que se ha decidido compartir la vida. Quizá sea un poco cobarde, pero es una decisión personal. ¿Se puede llevar una doble vida? Por que no, muchas personas lo hacen, algunas son felices, otras lo levan lo mejor que pueden y otras lo pasan mal, tienen dudas o conflictos internos. Depende y mucho de la persona. No entrare a valorar si es correcto o incorrecto. Lo que está claro es que hay que valorar como se quiere vivir la vida y actuar en consecuencia. Intentar ser feliz en la medida de lo posible.
Otra posibilidad es que se lo cuentes.
Desde luego hay personas muy brutas: “Oye cariño, que esta noche, que te parece si en vez de hacer el amor como siempre me atas (te ato) a la cama y me das (o te doy) unos golpes con esta fusta tan mona que he comprado”... En fin, bromas aparte, lo normal es que se haga poco a poco, un día le compras un libro que hable del tema, (Nueve semanas y media es un título perfecto, la gente piensa en la película y cree que el libro será algo así, erótico y algo subido de tono, cuando en realidad es una relación de D/s. Y bastante fuerte, por cierto.) O alquilas alguna peli con escenas D/s, (Las edades de Lulú tiene algunas escenas que a mí, personalmente, me abrieron los ojos y por supuesto la mente.) Y le haces comentarios inocentes, “que erótica esta escena, ¿no te gustaría probar? “ Y observas sus reacciones. Que reacciona bien, pues insistes más en el tema, una cena y una conversación hablándole de lo que últimamente has descubierto y deseas probar. En una pareja abierta de mente, donde los gustos sexuales y fantasías se hablan y comparten, donde reina la confianza, donde el probar cosas nuevas no supone un tabú, no tiene por que ser algo extraño que este tipo de practicas acaben por formar parte de la pareja. La forma e intensidad dependerá de ambas partes, pero teniendo una buena comunicación, siendo sinceros el uno con el otro, se puede llegar a un consenso, que, no lo olvidemos, es uno de los pilares del bdsm.
Pero supongamos que no reacciona bien.
Que una relación de desigualdad no es su ideal de relación, que no le gusten los juegos sexuales “diferentes”, que lo vea como una aberración o que simplemente no le apetezca en absoluto por la razón que sea.
Aquí ya entramos en terreno pantanoso, la realidad es que, si uno de los compromisos con tu pareja es la sinceridad, la fidelidad o cualquier otro y tu decisión es seguir y no contárselo estas rompiendo cualquiera de esos compromisos. O todos.
Generalmente, cuando alguien le es infiel, de manera vainilla a su pareja, suele ser algo que surge, no premeditado. Pero en el caso del bdsm esto no es así. No es fácil encontrar pareja, ya seas Dominante o sumiso. La cosa pasa por un periodo de aproximación, conocimiento mutuo y finalmente aceptación de la otra persona. Suele ser un proceso con una larga búsqueda, aquí no vale el “aquí té pillo aquí te mato”.
Puedes engañarte a ti mismo y encontrar justificaciones que, además, corroboraran un montón de personas en tu misma situación, pero siendo sincero con uno mismo, sabes que estas siendo infiel a tu pareja, que estas engañándola o como mínimo, ocultándole algo que es importante para ti. También sabes que seria motivo de ruptura.
Bajo mi prisma, la mejor opción siempre ha sido la sinceridad, pero claro yo no estoy en esa situación. Los compromisos pueden ser infinitos, desde hijos en común hasta hipotecas, pasando por el prestigio social o económico. Incluso la comodidad de vivir en compañía. Todos igual de validos. Pero lo cierto es que en esa vida té falta algo que deseas buscar. Con tu pareja o sin ella.

Hay un caso del que no he hablado.
¿Qué pasa si conoces tus gustos antes de haber conocido a tu pareja y aun así no le has contado nada?
Y en esté caso, solo mi apreciación muy personal, creo que no hablarle de esto a la persona que estas conociendo, con la que te apetece tener una relación es, siendo muy suave, de tontos.
Podría compararse como ocultarle que odias el sexo. O que eres impotente o frígida. O que te excita la lencería cuando ella o él son incondicionales de las prendas de algodón. No sé, pienso que ocultar desde el principio unos gustos o inclinaciones a la otra persona es cimentar una relación sobre pilares falsos.

¿Soluciones? Las que cada uno quiera darse. En esto, como en todo, dependerá de cada persona. No hay una solución universal. Puedes llevar una doble vida si tu ética te lo permite. Puedes llevar una relación bdsm paralela a tu relación de pareja, con el conocimiento o aceptación de esta. Puedes convertir tu relación actual en una relación bdsm (con tiempo y paciencia, por supuesto.) O puedes olvidarte del tema. Ninguna de las opciones es fácil. Quizá la mejor es vivirlo con tu pareja. O buscar una pareja que sienta como tú. Pero las circunstancias son como son y lo cierto es que cada persona es un mundo. Solo nosotros podemos hacerlo de la forma que mejor nos convenga a nosotros mismos.

M. Leo
23 de noviembre de 2006




10 noviembre 2006

Subiendo escalones


De pronto te das cuenta de que todo lo que has vivido hasta ahora solo era una forma de prepararte, una especie de entrenamiento para darte cuenta de cuales eran tus verdaderos deseos. Es por eso que ahora estas aquí, en este rellano,esperando a tener las fuerzas necesarias, el empuje que te permita subir otro escalón en esta escalera en que se está convirtiendo tu vida.Miras a tu alrededor esperando encontrar la barandilla donde posar tu mano. No existe.Dependes de ti. Solamente.Levantas tímidamente el pie, lo posas un punto más arriba que el otro, mientras levantas el segundo casi sin darte cuenta, piensas en cuando mirabas hacia arriba, piensas en los miedos, en las dudas que tenias, que sigues teniendo.Pero ahora es diferente, por fin has tomado las riendas de tu propia vida, y ahora nada(nadie) podrá decirte que es lo que debes hacer, que es lo mejor para ti.Puesto que ya no hay nadie que te corte las alas, sientes que vuelves a ser libre, libre para decidir cuales son los escalones que quieres subir, y hasta donde deseas hacerlo.Sin imposiciones.Solo tú eres la dueña de tu propia vida.Solo tú decides como quieres vivirla.

18 octubre 2006



Bajo cielo descubierto,

ante mi dios y mi infierno,

bajo brillantes estrellas,

te soñé.

Realidad encubierta,

tiempos de soledad,

largas noches de balcón y maría,

de wisky barato y caros sollozos,

te soñé.

arcanos de luna, runas antiguas,

tarot imposible,

futuro incierto,

te soñé.

Culpar la desidia,

odiar el amor,

desiertas las plazas,

te soñé.

Despertar a la mañana,

no ver tus ojos,

ser solo un sueño y

saber que en mi sueño,

te soñé.

M. Leo

06 octubre 2006

Soledad tercera


De pronto te das cuenta de que a pesar de estar siempre recibiendo atenciones, te sientes sola, sientes esa angustia en el alma y ese dolor que te atenaza la garganta desde el mismo momento que cierras la puerta de tu casa. De tu madriguera.
Te refugias en tu tremendo egoísmo para hacer una gran barrera contra el dolor. Os encerráis tú y tu música en la habitación-refugio, el perro a los pies y el porro en las manos. Puede que hasta te pongas un poco de martini y escribas algo. Aunque para que. Total, nadie va a leerlo.
Así que te asomas a la ventana intentando ver algo diferente, algo que te saque de este estado de absoluta contemplación de ti misma.
Te miras al espejo desde diferentes ángulos, peinándote, quitándote el suéter, desnudándote.
Observas tu cuerpo con el sol entrando por la ventana, al trasluz eres bella…
El espejo te devuelve una imagen mejorada de ti misma, la que tu quieres ver, es por eso que no puedes dejar de mirarte, girando hacía la derecha, girando hacía la izquierda, de frente, mirándote la espalda, mirándote el culo.
Y comienzas a tocarte sin dejar de mirarte en el espejo. Te acaricias con laxitud, pasando la mano como si el camino hubiera sido recorrido mil veces, casi sin sentir, casi sin notar el calor que desprende tu mano. Imaginas no ser la dueña de esa mano, recorres tu figura en el reflejo del espejo, en el reflejo de tu cuerpo bañado por el sol que inunda el cuarto.
Tu pelo brilla, tu pecho brilla, tu imagen en este espejo brilla igual que tus ojos, pero su brillo es diferente.
Tu mano se entretiene entre las piernas de la mujer del espejo, tus ojos se entrecierran sin dejar de mirarla.
Imaginas otro cuerpo recorriendo el tuyo, imaginas la compañía de aquel que te complete. Y sin dejar de mirarte las lágrimas empiezan a resbalar por tus mejillas, ruedan muriendo en tus labios, si no te sintieras tan sola…
Solo es cuestión de tiempo, tu lo sabes, yo lo se, ¿y entonces?…
Te sientas en el borde de la cama sin poder reprimir los sollozos, te abrazas a la almohada imaginando un calido torso, una mano que te acaricie el pelo y te diga que no pasa nada, que todo se va a arreglar, que eres fuerte. A pesar de que tu sepas que es mentira. Que sí que pasa, que jamás se arreglará, que eres tan frágil como las lágrimas que empañan tu mirada. Como el espejo, con su imagen fantástica de ti misma.
Tan frágil, que, una y otra vez estallas en millones de trozos, que, cada vez que te recompones faltan piezas, piezas que has ido perdiendo con el paso del tiempo, piezas que han ido dejando cicatrices en tu alma, huecos en el corazón, vacíos imposibles de llenar.


Imposible recuperar el tiempo perdido, las personas perdidas, los sentimientos muertos.


Escrito el 9/5/05

Foto de Sandra Peréz

13 septiembre 2006

Las Reglas


Las Reglas


1. Mi Ama siempre tiene razón.

2. En caso de creer que no la tiene, aplicar la regla número uno.

3. Debo mantener los juguetes de mi Ama en perfecto estado de limpieza, listos y a su disposición para cuando ella desee utilizarlos.

4. Siempre abriré las puertas a mi Ama, dejando que ella pase siempre primero.

5. Prepararé el desayuno a mi Ama siempre que sea posible, y cuando así lo desee, servido en la cama.

6. Prepararé el baño a mi Ama, en el momento en que ella desee, con la temperatura del agua a su gusto.

7. Mientras mi Ama se bañe, permaneceré arrodillado junto a su bañera, preparado para sus ordenes.

8. No enjabonare a mi Ama, a no ser que ella así lo desee.

9. Cuidaré las otras mascotas de mi Ama, dandoles paseos, dandoles de comer, etc.

10. Mi Ama puede cambiar, quitar o añadir cualquier regla en cualquier momento que se le antoje.

11. Ante cualquier duda o conflicto sobre estas reglas, aplicar la número uno.

12 septiembre 2006


Las Normas
1. La palabra de mi Ama es la ley. Ella manda yo obedezco.
2. No tocare a mi Ama sin su permiso.
3. No mirare a mi Ama sin su permiso.
4. No hablare a mi Ama sin su permiso.
5. No puedo tocarme ni correrme sin su permiso.
6. Cuando mi Ama me diga que soy su perrito, debo arrodillarme a sus pies con la cabeza baja.
7. Si mi Ama me pide alguna cosa, debo llevarsela en una bandeja debidamente presentada.
8. Cuando mi Ama quiera fumar, debo encenderle sus cigarrillos inmadiatamente.
9. Siempre estare sexualmente dispuesto para mi Ama, satisfare todos y cada uno de sus deseos en el momento en que ella lo decida.
10. Estas normas pueden cambiar en cualquier momento que mi Ama así lo desee.
11. En caso de conflicto, aplicaré la norma número uno.

18 mayo 2006



He llegado a la ciudad de la que partí,

¿Cuándo regresaré?

Tú,

sombra inerte,

ve a habitar los espejos del día,

erosiona las blancas vestiduras del alba,

que resbale la espuma,

el eco de la forma;

fue mi goce poseer

el perfil exacto a tu deseo.

Cuando te busco,

amigo mío,

en la seda de tu almohada

hayo tan solo tu vacío

que deja humedecer las sábanas.

Ronronea y tilda ojos innombrables,

amadora de un tejido tuyo,

ya te dirá que tus lindantes labios rozan,

la tarima de un bar,

ya vendrá a ser horizonte,

catarsis,

cerveza

y un rosario de desvelos.

Marta Leo

10 mayo 2006

Dos

Esta es una historia que mi Ama Leo me ha hecho escribir como castigo por desobedecer y no cumplir a tiempo una tarea que me asignó. Espero que sea del agrado de Ella así como de aquell@s que la lean.



No podía oir nada, no podía ver nada, ni oler nada. Pero su cuerpo sentía, oh si, sentía el dolor en todos sus musculos depués de llevar casi dos horas tumbado boca arriba sobre la mesa, con las piernas y los brazos abiertos y los tobillos atados fuertemente a las patas de la mesa al igual que las muñecas a las patas opuestas. Dos pinzas mordían, le mordían los pezones aunque ya hacía un buen rato que no los sentía y daba gracias por ello, pues hasta entonces el dolor había ido aumentando hasta hacerse insoportable. Una tensa cuerda alrededor de sus huevos y atada al borde de la mesa y otra apretando su erecta polla le recordaban que ésta ya no le pertenecía, que era propiedad de su ama, y ella con su habitual crueldad, había dejado la cuerda atada al techo donde una lampara de forja colgaba sobre él. Decía que le gustaba esa polla cuando estaba dura y en todo su esplendor, y que no quería verla nunca en otro estado que no fuera así. Con cada latido de su corazón sentía la sangre fluir a su polla, el frío en sus huevos producto de la tensión y le torturaba no poder moverse mas que unos milimetros para aliviar esa tensión. Alrededor de su cuello, un fino collar metálico con una argolla le recordaba su condición: esclavo.
La venda que llevaba en los ojos le impedía saber si ya se había puesto el sol, y esto unido a no saber cuanto tiempo había pasado así le ponía nervioso. Hacía bastante tiempo que su Ama había salido y los segundos se hacían minutos, los minutos horas, y las horas días. Ella no había dicho cuando volvería o si siquiera lo haría, pero sabía con certeza que antes o después oiría el ruido de la llave girando para abrir la puerta, sus tacones alrededor de la mesa, y su voz fría le diría que era su esclavo.
Se dejo llevar, tratando de relajarse todo lo que pudo, procurando no respirar muy hondo para que las cuerdas que ataban su polla y sus huevos no tiraran más de la cuenta. Poco a poco consiguió descender al abismo de la inconsciencia, un estado de sueño en que el dolor que aguijoneaba su cuerpo se mitigaba y su mente vagaba por sus fantasías mas oscuras.
Un subito ruido metálico le saco de sus ensoñaciones bruscamente despertandole y una oleada de dolor recorrió su cuerpo desde los dedos de las manos hasta las puntas de sus pies, pero rápidamente todos sus demás sentidos se pusieron alerta. La puerta se abría, si, al fin. Oyo unos tacones caminar lentamente, uno, dos, cuatro, cinco pasos, y despues otros tacones cuyo sonido era distinto… más acelerados, mas ligeros e imprecisos. Después oyo la puerta cerrarse y dos pares de tacones acercarse a la mesa en que estaba él entre risas y un par de expresiones de sorpresa y satisfacción que no provenian de su Ama, sino de su acompañante. Tenso su cuerpo esperando como la presa que sabe que es inutil seguir huyendo, y espero. Los segundos se hicieron eternos hasta que al fin sintió una mano de finos dedos agarrar su polla dura y apretarla con intensidad. Su ama tomaba posesión de su juguete una vez más, y él estaba complacido pese a la inquietud que le producía saber que había alguien más en la habitación junto con su ama, posiblemente una mujer por el ruido de sus zapatos. Y aunque no la podía ver, si podía respirar un perfume suave y delicado foltando en el ambiente cerca de su cara, hasta que de pronto sintio una lengua recorrer sus labios y su cuello, donde la sensual y humeda caricia se convirtio en una dentellada que le hizo gemir de dolor. Su ahogado grito provocó una inmediata reacción que debió haber previsto, una palmada en sus huevos se lo recordó, y se mordió los labios reprimiendo un segundo grito.
Sabes que no debes hablar, esclavo. A menos que yo te lo ordene. ¿o es que acaso ya has olvidado de quien eres?, responde perro.
No Ama, mil perdones Ama.
Bien, no debes olvidarlo perro, ahora eres mi esclavo.
Si Ama.
Oyo una risa que no era la de su Ama, una risa de mujer sin duda, cristalina y lujuriosa, cruel y divertida a la vez, y supo que en efecto era una mujer, posiblemente alguna de sus amigas a la que su Ama había traído para divertirse juntas usandolo a él como divertimento. Estaba nervioso, era la primera vez que su ama hacía algo así y no sabía como reaccionar. Por un lado estaba contento de que su Ama estuviera tan complacida con él como para enseñarle a sus amigas lo que era capaz de hacer con un hombre a sus pies, pero por otro lado se sentía nada mas que como el juguete de todos, alguien o mejor dicho algo que poder usar a su antojo por quien quisiera, ya fuera su Ama o sus amigas y amigos. Los pasos y la conversación de las mujeres que se alejaron hacia la cocina le sacaron de sus pensamientos. Oyo el tintineo de los hielos al llenar los vasos, y el liquido llenarlos, al tiempo que intentaba poner atención a lo que hablaba su ama con la otra mujer a la que llamó Isabel en dos ocasiones. Luego las mujeres entraron de nuevo en el salón y se sentaron en el sofa, riendo animadamente y haciendo chistes y bromas a proposito del hombre desnudo, tumbado, atado y con la polla dura que tenían ante sus ojos. No le molestaron sus comentarios, estaba acostumbrado a que su Ama le humillara y le dijera lo pervertido y vicioso que era, que solo valía para arrastrarse a sus pies y servirla. Sin embargo nunca había escuchado a su Ama hablar de ello con otra mujer y menos delante de él, y tuvo que reconocer que las palabras de su Ama a pesar de ser humillantes, demostraban un aprecio oculto que nunca había expresado estando él presente. Sin saber porque, sonrió.
¿Te hace gracia algo, perro? – oyó decir a su Ama
No Ama.
Entonces no seas impertinente. ¿Sabes?, he traído a alguien conmigo para pasar la noche y espero de ti un comportamiento ejemplar. En caso contrario sufriras el castigo.
Si Ama, haré lo que ordenes Ama.
Bien, no quiero tener que recordartelo otra vez mas.
Mientras disfrutaban sus bebidas, conversaban sobre las cosas más variadas, triviales y sin importancia, hasta que la conversación derivó hacia el inevitable espectáculo que tenían delante. Comentaban lo que iban a hacer con él, se intercambiaban sugerencias para torturarle y humillarle, y la invitada tenía una imaginación muy prolífica, hay que reconocerlo. No sabía muy bien si era dominante o no, pero por sus palabras podía intuir que era la primera vez que se le presentaba una ocasión así de disponer de un hombre a su antojo. En un momento dado, la invitada se levantó y se acercó a él, sintió sus uñas recorrer su polla y subir arañando su abdomen hasta llegar a sus pezones, donde jugueteó con las pinzas, dandoles pequeños golpecitos y algun que otro tirón. Oyo su risa seguida de la de su Ama diciendole a su invitada:

Todo tuyo.

El juego acababa de empezar.

08 abril 2006

ABISMO


La oscuridad de tu mente, el negro vacío que te rodea y te hace caer no tiene por que tener connotaciones negativas.

Es un seguro refugio alejado de pasiones y sentidos.

Una grieta en tu mente, la tabla a la que te agarras en medio del mar de los naufragios.

Cierras los ojos y ahí tienes su espiral, la que te guía y te arrastra hacía su centro, girando en círculos sin moverte de tu sitio.

Como en un tiovivo la sensación de peligro, la adrenalina en tu estomago, te indican que bajas y bajas, dentro del ascensor de tu mente.

Dulce refugio de penas y pesares, salvavidas de tus tristes momentos, de la tristeza de tu vida.

Mi abismo, mi lugar seguro, el rincón oscuro de mi mente donde guardo el secreto de mi felicidad, donde residen mis pasiones más ardientes, donde nadie llega, donde habita mi lado oscuro, mi mejor mitad, mi yo más autentico, mi ego reforzado, mi vida al margen de esa realidad superficial que me vacía día tras día, la que solo me aporta cosas superfluas, sinsentidos que crecen y suman cada día más irrealidad a mi vida.

Por eso me gusta caer al abismo, dejarme llenar por el vacío.
Desprenderme de la sucia capa de la realidad irreal. Cerrar los ojos y caer, girando siempre hacía abajo en la espiral de mis propios sentidos, ir soltándolos uno a uno cual lastre incomodo, sumergirme en las profundidades de mi mente en cada una de las vueltas hasta tocar fondo para volver a emerger limpia de desidias, limpios los sentidos, vaciada de mi misma.